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   <title>Oscar Craviotto</title>
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   <subtitle>Un intento, una repetición, una forma de estar comunicados. </subtitle>
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   <title>Vacaciones: Verano finlandes</title>
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   <published>2009-08-08T19:03:15Z</published>
   <updated>2009-08-08T19:10:46Z</updated>
   
   <summary>Vacaciones de verano en Helsinki</summary>
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      <name>Oscar</name>
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      <![CDATA[<p style="margin-bottom: 0cm">Viendo que mi innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica funciona (aunque en realidad no es demasiada nueva), decid&iacute; compartir un comentario sobre mi estado actual (estado = 1. m. Situaci&oacute;n en que se encuentra alguien o algo, y en especial cada uno de sus sucesivos modos de ser o estar. / Definici&oacute;n del  <a href="http://buscon.rae.es/draeI" target="_blank">DRAE</a>): de vacaciones en Helsinki. S&iacute;, desde ya hace un tiempo vengo seguido. Algunos conocer&aacute;n las razones, supongo que la mayor&iacute;a, pero no voy a hablar tan personalmente, al menos no a&uacute;n. De lo que quiero hablar es, tal como en el comienzo de  <a href="http://www.avellaneda.com/oscar/2009/02/ideas_enlazadas_1_hace_frio.html" target="_blank">ideas enlazadas 1</a>, del clima de Finlandia. Es cierto que entonces hac&iacute;a fr&iacute;o, pero tambi&eacute;n es cierto que el clima, en estos d&iacute;as de verano, es perfecto. Mientras hace mucho (mucho) calor en Barcelona, aqu&iacute; hace entre 16 y 22/23 grados. Hoy se me ocurri&oacute; salir a andar en bicicleta. Ac&aacute; les dejo algunas de las fotos que hice...</p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <img border="0" height="666" name="gr&aacute;ficos1" src="http://www.avellaneda.com/oscar/sbres_1249758132_0__.jpg" style=";text-align:bottom" width="500">Con esta bici me fui a dar una vuelta por Helsinki... de fondo se ve toda esta gente pero no, no hay concierto, ni m&uacute;sica, ni fiesta... &iexcl;hay sol!</p>]]>
      <![CDATA[<p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm">PD: Ah, para quienes me tienen en Facebook, all&iacute; tengo una colecci&oacute;n de fotos/postales de Finlandia que realmente me encantan...</p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <img border="0" height="376" name="gr&aacute;ficos2" src="http://www.avellaneda.com/oscar/sbres_1249758132_1__.jpg" style=";text-align:bottom" width="500">Ac&aacute; se puede ver la gente disfrutando del sol... y de algunas bebidas.</p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <img border="0" height="666" name="gr&aacute;ficos3" src="http://www.avellaneda.com/oscar/sbres_1249758132_2__.jpg" style=";text-align:bottom" width="500">Cielo azul, naturaleza y fe...</p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p style="margin-bottom: 0cm"> <img border="0" height="375" name="gr&aacute;ficos4" src="http://www.avellaneda.com/oscar/sbres_1249758132_3__.jpg" style=";text-align:bottom" width="500">Entre islas... as&iacute; se pasa el verano en Finlandia :-)</p><br clear="left">]]>
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   <title>Probando, probando</title>
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   <published>2009-08-08T14:20:27Z</published>
   <updated>2009-08-09T10:01:26Z</updated>
   
   <summary><![CDATA[ Por fin estoy probando una forma de escribir que me permitir&iacute;a hacerlo &ldquo;mientras ruedo&rdquo;. Hasta ahora, el proceso de escribir y publicar lo escrito me ha resultado engorroso. Desde hace tiempo que s&eacute; que hay herramientas para publicar directamente...]]></summary>
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      <name>Oscar</name>
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[<div><p style="margin-bottom: 0cm"> <span lang="es-AR">Por fin estoy probando una forma de escribir que me permitir&iacute;a hacerlo &ldquo;mientras ruedo&rdquo;. Hasta ahora, el proceso de escribir y publicar lo escrito me ha resultado engorroso. Desde hace tiempo que s&eacute; que hay herramientas para publicar directamente en varios sabores de</span>  <span lang="es-AR"><i>blog</i></span> <span lang="es-AR">, pero por cuestiones de tiempo (obviamente), no las hab&iacute;a explorado. Ahora, finalmente de vacaciones, me hice un tiempo para intentarlo... &iexcl;a ver si funciona! Hace mucho que quer&iacute;a hacerlo, pero como trabajo con  <a href="http://www.openoffice.org/" target="_blank">OpenOffice</a>, quer&iacute;a que funcionara &ldquo; familiarmente&rdquo;; he aqu&iacute;</span>  <a href="http://extensions.services.openoffice.org/project/swp" target="_blank"><span lang="es-AR"><i>Sun Weblog Publisher</i></span></a> <span lang="es-AR">, la herramienta que desde hace un par de horas me ha hecho revisar toda la configuraci&oacute;n del blog, pero que ahora, espero, me permitir&aacute; publicar lo escrito mucho m&aacute;s f&aacute;cilmente. Si leen estas palabras, es porque efectivamente ha funcionado, y eso querr&aacute; decir que, en poco tiempo, podr&eacute; agregar algunas cosas escritas hace rato, cosas que no sub&iacute; hasta ahora.</span></p><p lang="es-AR" style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p lang="es-AR" style="margin-bottom: 0cm">Dejamos las palabras ac&aacute;...</p><p lang="es-AR" style="margin-bottom: 0cm"> <br> </p><p lang="es-AR" style="margin-bottom: 0cm">PD: Bueno, las palabras quedaron  <i>aqu&iacute;</i> por un rato. Pero ahora,  <i>postfactum</i>, no s&oacute;lo compruebo que funciona, sino que me dan ganas de contarles algunas cosas relacionadas con un tema (tecnol&oacute;gico) del que todav&iacute;a no he dicho mucho. Pero ya vendr&aacute; m&aacute;s, al menos de Linux, Ubuntu y Gnome... &iexcl;Viva el software libre!</p><br clear="left"></div>]]>
      
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   <title>Ideas enlazadas 3. De la religión al frío pasando por la obra y la traducción...</title>
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   <published>2009-02-28T21:50:26Z</published>
   <updated>2009-02-28T20:51:43Z</updated>
   
   <summary>Ideas enlazadas tres pasa de la religión a una serie de términos relacionados con ella y que permiten pensar la diversidad intrareligiosa, el fundamentalismo, etc. </summary>
   <author>
      <name>Oscar</name>
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      <category term="No incluidos en esta clasificación" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[La existencia de esta “diversidad escondida” bajo un manto de unidad puede llamar la atención. Pero si tenemos en cuenta los procesos que intervienen en la conformación de las tradiciones religiosas, lo que nos debería llamar la atención es esta apariencia de unidad que el fenómeno continúa teniendo para muchos.

En el caso de las religiones del libro (como en el de otras, si recordamos que no por otras dejan éstas, en su mayor parte, de tener escritos sagrados), uno de los aspectos que originan esta diversidad intrarreligiosa es la producción y posterior apropiación de los textos fundacionales por parte de las comunidades de creyentes. Tal producción/apropiación/expropiación nos remite al doble fenómeno de obra – interpretación. Siempre me ha llamado la atención la relación entre, por un lado, la producción de la obra escrita y su devenir “tradición”, y por el otro entre la interpretación y la traducción, en tanto que la primera resulta un proceso inevitable de la segunda (y viceversa) y ambas de la tradición. Este par de pares “obra/tradición – interpretación/traducción” no deja de tener un mismo hilo con<em>ductor</em>: de llevar se trata. Llevar algo pasándolo y asegurando así su continuidad, o conducirlo traspasando fronteras para que, transformado, sea no obstante <em>lo mismo</em>. <em>Trado</em> y <em>ducere</em>, tradición y traducción, o dos formas del mover de un sitio a otro: llevar <em>la obra,</em> que es ya siempre el movimiento y su resultado, en y por <u>la tradición</u>, un movimiento del movimiento cuyo fin secreto es el fin de todo movimiento; llevar la obra en y por <u>la traducción</u>, o el traslado, el <em>trans</em> del llevar o el “llevar más allá de” de la obra, que por eso mismo <em>es</em> su continuación y su transformación en <em>otra cosa</em>, y el llevar la obra en y por <u>la interpretación</u>, o el llevar del “querer-decir” más allá de la obra. 

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      <![CDATA[La obra, en cuanto producción (<em>pro</em>, adelante / <em>ducere</em>, llevar), es tanto proceso como resultado. Si en virtud de ello la obra es movimiento (al menos un “primer” movimiento), la tradición, como pasaje de la producción inicial, es solamente otra manera de este “llevar hacia adelante” la obra, y por tanto “movimiento del movimiento”. A su vez la interpretación, como recuperación del sentido o como “traer a sí la obra <em>en otro tiempo</em>” (en ese tiempo que viene siempre <em>después</em> de la obra), es ya siempre un pasar y por tanto un modo de la traducción (del latín <em>inter</em> y del sánscrito <em>prath</em>, que significa propagar o divulgar), “un llevar de un lado al otro, de un tiempo a otro". Todas ellas, tradición e interpretación, obra y traducción, <em>conducen</em> al movimiento y así al <em>tiempo</em>. Tiempo de/que lleva/ la obra, tiempo de/que lleva/ la tradición, tiempo de/que lleva/ la traducción, tiempo de/que lleva/ la interpretación. 

¿A qué nos <em>conduce todo</em> esto? Tal vez a nada, pero tal vez a pensar qué comparten quienes hoy promulgan la aniquilación del otro en nombre de una obra, una tradición, una interpretación o incluso una traducción: su negación del llevar, del movimiento y de la apertura implicada en él... <em>tal vez</em> a la necesidad de plantear <em>una vez más </em>la inevitabilidad del movimiento, escándalo del pensamiento (y del fundamentalismo y todo fundamento), y por tanto a recordar que pese a todo reparo, pese a toda negación... <em>eppur si muove</em>.

¿A dónde hemos llegado? ¿Hemos llegado a algún sitio? ¿A dónde vamos? No lo sé. Pero en invierno aquí hace frío, y en Finlandia mucho más... 

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   <title>Ideas enlazadas 2. Sobre &quot;falta&quot;, &quot;mal&quot;, &quot;diplomacia&quot; y &quot;religión&quot;. (Se sugiere leer antes “Ideas enlazadas 1”)</title>
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   <published>2009-02-26T21:54:33Z</published>
   <updated>2009-02-26T19:22:07Z</updated>
   
   <summary>Segunda parte de ideas enlazadas, en este caso pensando en voz alta sobre el papel de los que trabajan con el fenómeno religioso enfatizando las convicciones religiosas que trabajan en la construcción de paz como alternativa a otras formas de darse y sostener convicciones religiosas.  </summary>
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      <name>Oscar</name>
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[Creer que el mal es mera carencia es más difícil que creer en la diplomacia en las horas en las que caen las bombas, y eso sí que es muy difícil. Aunque tal vez alguien podría ver en la diplomacia un ejemplo del mal como carencia... carencia de valor para detener la violencia. Creer o no creer, parece ser esa la verdadera tesitura de la diplomacia, y por eso tal vez sea hora de otra diplomacia, una que crea, que llame a la fe en la diplomacia, o que sea la diplomacia de la fe. En estos días, desde mi trabajo con la <a href="http://www.unescocat.org/religions-mediacio/index_es.html" onclick="window.open('http://www.unescocat.org/religions-mediacio/index_es.html','popup','width=1500,height=700,scrollbars=no,resizable=no,toolbar=no,directories=no,location=no,menubar=no,status=no,left=0,top=0'); return false">Red Internacional sobre Mediación y Religión en Zonas Urbanas</a>, leí un artículo sobre la diplomacia ciudadana (de segunda vía o “second track diplomacy”), la que constituyen las ONGs y otros actores de la sociedad civil. Era una defensa de otro tipo de diplomacia, haciendo hincapié en aquella que implica a las comunidades religiosas y sus agentes en la resolución y transformación de conflictos. Esta mirada dista de aquella que enfatiza el papel negativo de la comunidades religiosas. En este caso son justamente los creyentes de diversas convicciones quienes asumen un rol fundamental en la resolución de conflictos y en la construcción de la paz.
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      <![CDATA[Teniendo en cuenta las posibilidades de concreción del fenómeno religioso, en un sentido y en otro, me interesa señalar lo dicho por el director del Instituto <a href="http://kroc.nd.edu/" onclick="window.open('http://kroc.nd.edu','popup','width=1500,height=700,scrollbars=no,resizable=no,toolbar=no,directories=no,location=no,menubar=no,status=no,left=0,top=0'); return false">Joan B. Kroc de la Universidad de Notre Dame</a>, <a href="http://kroc.nd.edu/people/directory/faculty/scott-appleby" onclick="window.open('http://kroc.nd.edu/people/directory/faculty/scott-appleby','popup','width=1500,height=700,scrollbars=no,resizable=no,toolbar=no,directories=no,location=no,menubar=no,status=no,left=0,top=0'); return false">R. Scott Appleby</a> (“The Study, Practice and Construction of Religion: The Case for Peacebuilding,” en <em>Criterion</em>, vol. 43, Otoño 2004), quien allí ha señalado que el papel de los estudiosos de la religión consiste no sólo en un acercamiento objetivo a su estudio, sino en una intervención moralmente interesada que privilegia las líneas pacificas y defensoras de los derechos humanos al interior de los diversos grupos que componen el variopinto mosaico religioso:  

<blockquote>[...] If others adapt and innovate religiously in order to promote and achieve what they consider to be “the good,” why not, then, the advocates of peace, tolerance, justice, human rights? Why not fight “politicized manipulation” with “creative fidelity” to the tradition?   
  Religious traditions can adapt to their environments without eroding continuity with the sacred past because the past is capacious. The notion of “internal pluralism” suggests an array of laws, doctrines, moral norms, and practices sacralized at various times by the community and its religious authorities. This storehouse of religiously approved options is available to religious leaders whenever new circumstances call for change in religious practice. [...]</blockquote>

<blockquote>[...] Si otro adaptan e innovan desde una religión con el fin de promover y lograr lo que consideran "el bien", ¿por qué no [lo hacen], entonces, los defensores de la paz, la tolerancia, la justicia y los derechos humanos? ¿Por qué no luchar contra la "manipulación politizada" con "fidelidad creativa" a la tradición? 
  Las tradiciones religiosas pueden adaptarse a su medio ambiente sin menoscabar la continuidad con su pasado sagrado debido a que tal pasado es capaz [en el sentido de “amplio” o “extenso”]. La noción de "pluralismo interno" sugiere una serie de leyes, doctrinas, normas morales y prácticas [que han sido] sacralizadas por la comunidad y sus autoridades religiosas en diversas ocasiones . Este almacén de opciones aprobado religiosamente se encuentra a disposición de los líderes religiosos cuando sea que las nuevas circunstancias demandan un cambio en la práctica religiosa. [...]</blockquote>

Generalmente, al mencionar <em>una</em> tradición religiosa, se suele esconder una <em>diversidad</em> de fuerzas, interpretaciones y prácticas que la forman, que la hacen ser lo que es. Se suele tener una visión muy simplificada del fenómeno religioso en general y de las formas que éste adquiere en una tradición en particular. 

Que existen personas que representan a estas tradiciones religiosas y que usan los contenidos y los esquemas de esas mismas religiones para justificar todo tipo de atrocidad es algo que no hace falta demostrar aquí; lo que tal vez no sea tan conocido es que también existen grupos, al interior de esas mismas religiones y tradiciones mucho más diversas de lo que a primera vista se percibe, que justifican su talante pacífico (cuando no pacifista) en textos y estructuras de interpretación de esas mismas tradiciones. Se trataría, justamente, de reforzar esas posiciones <em>al interior</em> de tales tradiciones, ya presentes, para darlas a conocer y para potenciarlas como alternativas <em>tradicionales</em> a las posiciones beligerantes o violentas con el otro y con los derechos “del otro ser humano”. Se asume así un papel “menos objetivo” de la labor del investigador de las religiones, pero también más comprometido y menos ingenuo (porque hay que ser ingenuo para creer aún en un espacio científico “objetivo”, no contaminado ni intervencionista, que no modifique el objeto observado/estudiado... ¿no es eso lo que incluso la investigación contemporánea reconoce, al menos en algunos campos y teorías?). 

Son estas mismas líneas al interior de las tradiciones religiosas las que pueden, haciendo uso de sus recursos, su ascendencia simbólica sobre los fieles y su red de participación e influencia, colaborar en los procesos de paz y reconciliación necesarios para convivir y sobrevivir juntos. 
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   <title>Ideas enlazadas 1. Hace frío...</title>
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   <published>2009-02-26T20:50:43Z</published>
   <updated>2009-02-26T18:29:17Z</updated>
   
   <summary>Ideas enlazadas entre ellas, como si se llamaran unas a otras.</summary>
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      <name>Oscar</name>
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[Finlandia queda lejos, pero más aún en el imaginario. La “idea” del norte del norte incluso da frío. Más en invierno, aunque no sé si en Buenos Aireas la “idea” del frío es la “misma”. De todas maneras comencé el año en Helsinki, y hacía frío. 

<img alt="IMG_5296.resized.JPG" src="http://www.avellaneda.com/oscar/IMG_5296.resized.JPG" width="553" height="415" />

El fenómeno del frío siempre me ha llamado la atención. Notar como el paisaje cambia lentamente (al menos en el caso del paisaje urbano), como pasa de los colores de las calles y los techos al blanco omnipresente que esconde, como los sepulcros, los huesos secos, es una experiencia poco frecuente para personas que vivimos en el sur (al menos en el sur del norte, en el sur del sur la cosa puede que sea diferente, por lo menos así me cuenta mi hermano, que pasó una temporada en Ushuaia).]]>
      <![CDATA[De cualquier manera, esta vez lo que más me llamó la atención fue el fenómeno que paulatinamente fue convirtiendo la costa en una capa de hielo, con efectos inusuales como arena congelada, o el dibujo de las pequeñas olas en blanco. 
El frío produce el cambio, la transformación del líquido en sólido... pero ¿qué es el frío? 

<img alt="IMG_5149.resized.JPG" src="http://www.avellaneda.com/oscar/IMG_5149.resized.JPG" width="553" height="415" />

Hace muchos años, en otra vida, me dijeron que para Agustín de Hipona el mal y el frío compartían lo que eran en el modo de la negación, o mejor dicho, compartían la falta o la negación de lo que era: el bien, el calor. Si ese era un ejemplo agustiniano no lo he podido comprobar, ni entonces ni ahora. Lo que sí <em>se</em> decía era que el frío era la falta de calor tal como (análogamente) el mal era la ausencia o falta de bien. O tal vez debería ser al revés. De cualquier manera así se los explicaba, y he comprobado que para Agustín en efecto el mal era carencia de bien. No obstante la explicación agustiniana, a mí esta concepción del mal nunca me satisfizo del todo. ¿Quiere decir que el mal, en el sentido corriente de experimentarse como un hecho del mundo, no existe? ¿Quiere decir que es solamente una ausencia, una falta o carencia óntico/ontológica? ¿Cómo les explicamos a los chicos de Gaza, o a sus mayores, que lo que les arrebató lo poco que les quedaba -los pocos que les quedaban- no es, no existe, sino que es una falta? No parece ser esa la experiencia del mal, ni la del pueblo judío de entonces, ni la del palestino de ahora, a los que no les han faltado ni bombas, ni balas, ni cámaras de gas... aunque seguramente <em>hoy</em> sí <em>falten</em> muchas cosas: las que perdieron ambos en el conflicto (las materiales y vitales unos, las morales los otros), las oportunidades para la paz... y la esperanza y la fe que afirmen que pese a todo la paz y el futuro son posibles, al menos para los que han quedado. 
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   <title>Figura partida y testigo ausente.</title>
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   <published>2008-11-19T22:12:16Z</published>
   <updated>2008-11-19T19:14:09Z</updated>
   
   <summary>Los universos no son otra cosa que agujeros infinitos, pero los pantalones tienen también de los otros. Un traje es siempre un traje, pero a veces es mucho más que un traje. Un testigo lleva traje, y el traje es...</summary>
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      Los universos no son otra cosa que agujeros infinitos, pero los pantalones tienen también de los otros. Un traje es siempre un traje, pero a veces es mucho más que un traje. Un testigo lleva traje, y el traje es un testigo: testigo del paso del tiempo, testigo del testigo, tercero que da fe de la fe y del sujeto que cree. Se cree en muchas cosas, pero en particular se cree que aún se debe creer. Una infancia dura, disciplina férrea y la compañía (casi tan persistente) de una hermana. La hermana también lleva traje. El traje, esta vez, no porta falta alguna, no al menos visible. Lo que falta es la sonrisa, pero puede que sea la hora, el camino que la espera, o el caminante que acompaña. La vergüenza es sentimiento extraño para algunos, sensación inevitable para otros. Al hermano, los pantalones grandes, los zapatos sin lustrar y el hueco entre las piernas, producto de los roces (y las dificultades de la vida), no dejan de brindarle un aire especial, un aire de extrañeza con el mundo que lo rodea, sensación que se profundiza cuando se notan los auriculares que lo mantienen inmune frente al ambiente circundante y frente a los pensamientos de la hermana. El maletín marrón, casi tan desproporcionado como los zapatos (y casi tan descuidado), guarda libros, revistas y esperanzas ilustradas de un futuro casi igual a un pasado sin lugar. El taco del zapato negro de la hermana se suspende sobre un fondo de media y falda que resalta aún más la distancia del hermano. La mirada baja, la ausencia de todo gesto de protesta, los auriculares y la luz de un vagón semivacío producen sensaciones de contraste poco habituales. No es ni siquiera un detalle particular, es la imagen toda la que hace de ambos una pareja fuera de su tiempo. Él, unos 16, ella, unos 18, y sin embargo tan tarde o tan temprano. Ambos, testigos de un mundo que no los registra, testigos de un registro de mutua ignorancia, de desconocimiento que en ellos sabe a ausencia, exclusión, futuros cerrados o futuros aislados. Ignorancia del testigo, testigo de la ignorancia, continúo con mi libro y mi canción, ellos ya han bajado. Estamos en Sagrada Familia.
      
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   <title>Cumpliendo años</title>
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   <published>2008-11-18T22:07:58Z</published>
   <updated>2008-11-21T19:51:54Z</updated>
   
   <summary>Es 11, voy en el tren de camino al centro de Barcelona, y recuerdo tantos otros 11 de noviembre. Cuando era chico, supongo -porque no lo recuerdo, eso fue hace mucho tiempo- que me haría ilusión cumplir años, que pensar...</summary>
   <author>
      <name>Oscar</name>
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[<em>Es</em> 11, voy en el tren de camino al centro de Barcelona, y recuerdo tantos otros 11 de noviembre. Cuando era chico, supongo -porque no lo recuerdo, eso fue hace mucho tiempo- que me haría ilusión cumplir años, que pensar que pronto sería felicitado, saludado, recordado por mis amigos y familia me haría sentir bien. <em>Hoy</em> ya no sé qué pasará <em>mañana</em>, y no tan sólo porque ya no soy tan chico o porque haya perdido las ilusiones de los cumpleaños. Tal vez sea porque <em>ahora</em> insista en <a href="http://www.avellaneda.com/oscar/2007/11/y_el_12_cumpli_anos_no_no_cump.html">lo que escribí el año pasado</a>, o tal vez porque <em>ahora</em> ya sean tantas las veces en las que los cumpleaños han sido como cualquier otro día. Pero tal vez sea como me dijo mi hermano Pablo, el primero de nosotros que tuvo un cumpleaños sin mi madre... ese día se la extraña mucho. ]]>
      <![CDATA[Tal vez sea por eso que no espero demasiado, tal vez sea por eso que las palabras de esta canción de Fito Paez todavía me resuenan mucho <em>hoy</em>, en la <em>víspera</em> de otro cumpleaños.  

“Hay recuerdos que no voy a borrar
personas que no voy a olvidar...

Hay aromas que me quiero llevar
silencios que prefiero callar...”
 
-/-

<em>Ya</em> es 12, ¿feliz cumpleaños? ¿Vale que me lo diga a mí mismo? Puede ser... o no. ¿Qué sentido tiene que me felicite a mí mismo? Tal vez el del recuerdo, el recuerdo de las felicitaciones recibidas, el sentirse que el pasaje, el paso, lo que pasa tiene sentido, recibe sentido, un sentido positivo, y por eso las felicitaciones: “muy bien, a festejar, estás vivo, sigues vivo”. ¿Qué es lo positivo que se proyecta como sentido o en el sentido de un cumpleaños? ¿Qué es lo que se ha cumplido? ¿Con quién se ha cumplido? ¿Se ha cumplido (con los) años? O bien, ¿qué se ha completado, <em>complere</em>? ¿Qué se ha plenificado o hecho pleno? Los años se completan, se llenan, se hacen, se celebran. En cualquier caso, bien podría ser que el lenguaje nos engañara, que no fuera uno quien los cumple, quien ejerce la acción de cumplir, de llenar, de completar, de hacer, de celebrar el tiempo. De ser así se podría dejar de cumplir, pero esa no parece una opción posible. Claro, en el caso de festejar eso es distinto... se podría dejar de festejar los años cumplidos. Así, lo que queda es el festejo, el único sentido posible para un sujeto que sin ser dueño de sí completamente, al menos puede decidir si cumple/festeja años o no. Pero ¿qué se celebra o festeja? ¿El tiempo que pasa? ¿O es otra “cosa” la que se celebra? ¿Se celebra la vida? ¿La vida propia? ¿Pero qué vida si lo que celebramos es su recuerdo? ¿Celebramos la vida pasada? ¿La celebramos por pasada? ¿La celebramos por pasarla? ¿Cómo se pasa la vida? Pero tal vez lo que se celebre sea su futuro, su posibilidad, su “estar siendo” y, por tanto, en lugar de recordar, en un cumpleaños lo que se haga sea festejar un tiempo de ilusión, o la ilusión de un tiempo... la ilusión de <em>un</em> tiempo, del comienzo de un <em>tiempo</em> que es al tiempo la posibilidad de comenzar, arbitrariamente (porque no hay nada más arbitrario que un sistema que mide ¿con qué metro? el tiempo), un tiempo nuevo. 

De todos modos, y más allá de las preguntas que me alcanzan <em>hoy</em> (si me alcanzan, ¿de dónde vienen? ¿dónde estaban y en qué tiempo?), en mi cumpleaños, o incluso <em>después</em> de él (quién sabe, tal vez he escrito todo <em>antes</em> esto y <em>ahora ya</em> lo cuento en <em>otro</em> tiempo... quién sabe si no lo he escrito hace mucho, en otro cumpleaños o lejos de todo cumpleaños, como anticipo del tiempo cumplido, realizado, pasado, festejado y padecido), digo <em>hoy</em> he tenido momentos distintos (el tiempo no es homogéneo): <em>anoche</em> me acosté con el saludo de mi hermana,<em> esta mañana</em> me levanté con el de mi padre y una llamada que me alegró el día. 

Es cierto, extraño el saludo de mi madre, sin duda, y <em>ahora</em> que lo digo incluso mucho más. Recuerdo que ella solía decir que éste no era sólo mi cumpleaños, sino también el suyo... que ella cumplía años como madre...  

-/-

El 12 no pude escribir más. Eso fue <em>ayer</em>. <em>Hoy</em> ya es 13. <em>De nuevo</em> en el tren (y eso de escribir de viaje me resulta muy familiar), recuerdo que al pensar en mi madre en mi cumpleaños ya no pude decir nada más... “silencios que prefiero callar”. 

El 12 me dejó varios saludos, pero también varios recuerdos. De personas que ya no están, de personas que de alguna manera vuelven. En <em>Facebook</em>, un espacio extraño, difícil de ubicar, como si fuera un cielo o un infierno, que está arriba o abajo o en ningún lugar, tentación a la que he cedido recientemente, me he reencontrado con muchos y muchas. Bueno, no tantos ni tantas, se trata de grupo pequeños, casi tanto como el de cualquier secta (aunque no sabría decir cuántas ha habido antes). Decía, me he encontrado con varios (des)conocidos, o con sus dobles, sus identidades falsas (o verdaderas, depende de si creemos en la verdad como <em>coherencia</em> o como <em>adecuación</em>...) Por ejemplo, me reencontré con un hombre que conocí <em>hace ya tiempo</em>, holandés, que cumple años <em>hoy</em> 13, y que me recordó que <em>hace mucho</em>, en Alemania, pasamos de cantar mi cumpleaños (comenzamos a las 23:55) a cantar el suyo. Y me hizo notar que fui yo quien pasó de uno al otro <em>aquella vez</em>, casi como <em>hoy</em>. Son esos recuerdos, esos relatos, las formas en las que estamos también en nuestro pasado. Pero también un buen ejemplo del pasar mismo, del pasar arbitrario de un día a otro. De cómo en Alemania cumplía años a una cierta hora, pero en Argentina a cierta otra, y cómo en un momento arbitrario, con toda la arbitrariedad del reloj, pasamos de un día a otro, de un cumpleaños a otro. Y si para algo sirven los cumpleaños, tal vez sea para eso, para recordar arbitrariamente, recordar decidiendo qué se recuerda, o incluso si se recuerda, y con quién se recuerda. Al fin y al cabo cumplir años es tan arbitrario como casi tantas otras cosas similares, como casarse, trabajar, jubilarse o tener hijos. Sin embargo, como cualquiera de estas otras cosas arbitrarias, hay que elegirlas, y está bien elegir reencontrarse con otros y otras, elegir contar historias, reconstruir el inicio, celebrar la vida compartida, sea la de entonces o o la de ahora. Si el tiempo fuera homogéneo, si cada momento fuera igual a cada otro, no tendría sentido ni el festejo ni el recuerdo. Pero festejo el recuerdo y recuerdo el festejo, celebro la diferencia y la posibilidad, los comienzos y los finales, y las arbitrariedades. Y celebro a quienes fueron parte de mi vida junto con los que lo son hoy. Celebro, un poco tarde, mi cumpleaños... ¿pero cómo no celebrarlo después, o incluso antes, si su festejo es arbitrario, y si al recordar los que pasaron decido ilusionarme con los que vendrán? ¿No es así como se festeja un cumpleaños? ¿No es así como se debería vivir, recordando, ilusionándose, festejando, y eligiendo que sea eso lo que se festeja? Pero claro, si el tiempo fuera homogéneo, ¿qué quedaría entonces por recordar, qué por ilusionarse, y cómo aparecería en tal tiempo la arbitrariedad, la cualidad de ser arbitrariamente así? ¿Cómo se daría lugar al acto infundado, o fundado sobre sí-mismo/nada, que es la vida compartida? Pero el tiempo no es homogéneo, por eso <em>ayer fue diferente a antes de ayer y hoy y mañana</em>. Y eso porque arbitrariamente hemos querido que así fuera. <em>Ayer</em> fue mi cumpleaños...

  
 ]]>
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   <title>Esbozo de escritura</title>
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   <published>2008-10-17T22:34:19Z</published>
   <updated>2008-10-17T20:02:31Z</updated>
   
   <summary> El retorno de Odiseo / Ulises (460-450 AC) http://www.metmuseum.org El intento es la salida, la aventura sin final ni garantía. Un &quot;tal vez&quot; la abraza, un (in)cierto cómo que puede o no ser, un cómo que no es más...</summary>
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      <name>Oscar</name>
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      <category term="No incluidos en esta clasificación" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   <category term="8" label="Escritura" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
   
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      <![CDATA[<img alt="retorno%20de%20odiseo.jpeg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/retorno%20de%20odiseo.jpeg" width="500" height="383" />
El retorno de Odiseo / Ulises (460-450 AC)
http://www.metmuseum.org


El intento es la salida, la aventura sin final ni garantía. Un "tal vez" la abraza, un (in)cierto cómo que puede o no ser, un cómo que no es más que "mera" posibilidad. Sin embargo, como dijo una vez un sabio, "por encima de la realidad está la posibilidad". Encima como está la superficie respecto de la profundidad, como si se nadara sobre "setenta mil brazadas de agua"; encima como está el cielo sobre la tierra, como está el futuro sobre todo "fue". En la tendencia, en el tender en el que siempre ya se ha ex-tendido, en el que siempre se encuentra uno ya fuera y en movimiento, bajo la violencia del tiempo que "se come a sus hijos", así se vive todo intento. Y aquí intento, intento la escritura, la salida de un adentro que no existe porque todo ex-sistir es un "sistir" fuera, una salida frustrada, imposible, y por tanto (in)necesaria. Una exposición invertida, porque es a la vez máscara: ficción, creación, efecto de sentido y su llamada, su búsqueda, su necesidad. Así escribo, buscando, reuniendo y perdiendo al tiempo, en el tiempo. ]]>
      <![CDATA[El tiempo que soy y que pierdo al escribir, la escritura que lanzo y que estalla el sentido en mil pedazos; éstas son dos formas de la retirada que supone escribir: retirada del autor, retirada del sentido en un texto que se abre a las posibilidades de sus interpretes, de sus contextos nuevos, de su viaje hacia el sentido en su pérdida. Escribir es exponerse, en el doble "sentido" de ponerse en un afuera sin adentro y en el de ser desapropiado de lo que de todas maneras no ha dejado jamás de ser im-propio. Escribir hace temblar un temblor que es movimiento y pérdida-encuentro, que es arena entre las manos del visitante de un mar sin orillas en el que las estelas de la barca se confunden con la espuma de las olas y el viento golpea, golpea; apertura de caminos en el agua y en el cielo. El temblor del escribiente es el paso más allá de sí hacia la nada, el sí-mismo/nada, el movimiento en que con-siste el ex-sistir: un intento, un viaje, ¿un retorno? "El camino hacia arriba y hacia abajo es uno solo y el mismo" (Heráclito).


—Ítaca - C. P. Cavafis.

<blockquote><p>Cuando emprendas tu viaje a Ítaca <br />
pide que el camino sea largo, <br />
lleno de aventuras, lleno de experiencias. <br />
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes <br />
ni al colérico Poseidón, <br />
seres tales jamás hallarás en tu camino, <br />
si tu pensar es elevado, si selecta <br />
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. <br />
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes <br />
ni al salvaje Poseidón encontrarás, <br />
si no los llevas dentro de tu alma, <br />
si no los yergue tu alma ante ti.</p>

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.
</blockquote>

Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999. 

]]>
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   <title>Hoy me levanté... cantando al sol “como la cigarra”.</title>
   <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.avellaneda.com/oscar/2008/09/hoy_me_levante_cantando_al_sol.html" />
   <id>tag:www.avellaneda.com,2008:/oscar//1.19</id>
   
   <published>2008-09-13T20:38:08Z</published>
   <updated>2008-09-15T16:54:09Z</updated>
   
   <summary> El sol desde la ventana de mi habitación. Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, Sin embargo estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal por qué mató tan mal, y seguí...</summary>
   <author>
      <name>Oscar</name>
      <uri>http://www.avellaneda.com</uri>
   </author>
   
      <category term="No incluidos en esta clasificación" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[<img alt="img_4483.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/img_4483.jpg" width="550" height="413" />
El sol desde la ventana de mi habitación.


<blockquote>Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
Sin embargo estoy aquí resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
por qué mató tan mal,
y seguí cantando.

Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
</blockquote>]]>
      <![CDATA[<br /><blockquote>Tantas veces me borraron,
tantas desparecí,
a mi propio entierro fui
solo y llorando;
hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez
y seguí cantando.

Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás,
cuántas noches pasarás
desesperando.
Y a la hora del naufragio
y de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando.

Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
</blockquote>

<em>(María Elenea Walsh)</em>


Hoy me levanté escuchando esta canción, en la versión de León Gieco. Hace días que venía pensando que “tenía” que escribir, pero al escuchar esta canción “sentí” esas ganas, ganas de festejar la vida, de contar cómo, después de todo, el sol vuelve a salir. Estoy de acuerdo, no es fácil describir la cantidad de cosas que una canción nos puede hacer sentir, y tampoco lo pretendo, simplemente quería compartir la letra de esta canción, colocar un <a href="http://www.youtube.com/watch?v=1SoOz65riwA" onclick="window.open('http://www.youtube.com/watch?v=1SoOz65riwA','popup','width=1500,height=700,scrollbars=no,resizable=no,toolbar=no,directories=no,location=no,menubar=no,status=no,left=0,top=0'); return false">enlace para que la puedan escuchar (http://www.youtube.com/watch?v=1SoOz65riwA)</a>, e intentar describir algunas de las sensaciones que ha producido... 

Primero, la canción me ha ayudado a pensar en las cosas vividas este “último año” pasado bajo la tierra. Tantas imágenes, tantos recuerdos. La distancia, temporal y física, adormece de a poco el dolor que produce incluso recordar, ahora ya no duele como entonces. Tal vez sea el sol que con su luz y su calor va haciendo que la sensación del frío del invierno vaya cesando y dejando que la vida nazca otra vez; el gris, la oscuridad y la dureza del frío ya empiezan a dejar paso a la esperanza de la primavera. La celebración de la Pascua, aquí en el hemisferio norte, se hace en primavera. La resurrección y la vida que resurge, aunque no únicas del cristianismo, tienen en la figura del nazareno su lugar central, y su celebración cuando las flores vuelven a nacer, cuando el cielo vuelve a iluminar y el cuerpo a gozar, reproducen en el ambiente la señal de la esperanza que permite pasar cualquier inverno. Es allí, en el límite de todo decir, en la destrucción de todo sentido, cuando para los que tenemos fe en Jesús el sentido se recrea: como sí mismo y como otro, como transfiguración de todo, como un nuevo comienzo. Esa es la resurrección, como horizonte de posibilidad y recreación de la vida, del sentido. La canción que quise compartir hoy simplemente me ayudó a descubrir nuevamente cómo esa fuerza recreativa, la fuerza de la vida, me vuelve a dar la vida. Y así de fácil, “así nomás”, la vida vuelve y yo a ella. 

Cantando al sol como la cigarra... y agradeciendo al cielo y a la tierra por la vida, me queda agradecer a todos y a todas las que han hecho posible, con la vida que me han contagiado, que la vida continuara. Seguro habrá días fríos, incluso algún que otro invierno, pero el calor que me han dado y el sol que me han ayudado ver de nuevo brilla <em>hoy</em>, y les agradezco por el apoyo, por los llamados, por los mensajes, por la escucha, por el hombro o por las manos, por las oraciones y la compañía, por el tiempo y el amor. Sin ustedes, a un año de haberme ido de Buenos Aires definitivamente (y sí, ya pasó un año, este 17/09 para ser exactos), ni hubiera podido salir ni tampoco recuperarme. Por eso, gracias. 

Hay mucho más para contar, pero hoy quiero cantar bajo el sol, mirar el anochecer, sentir el viento suave y la esperanza de ver las flores y los frutos que nos regala el entorno. No los/las olvido, hoy recuerdo la vida que ha hecho posible la mía, y estoy agradecido...  
]]>
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   <title>Recordando a mi madre, Blanca Margarita Casazza.</title>
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   <published>2008-06-11T01:16:31Z</published>
   <updated>2008-06-23T06:25:43Z</updated>
   
   <summary> “Mami” ya no está. “Mami” era como la llamábamos con mis hermanos, con mi hermana o incluso con mi padre, al menos cuando él estaba con “los niñitos”. En realidad, a veces la llamábamos simplemente “Maa”... A ella, en...</summary>
   <author>
      <name>Oscar</name>
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      <category term="Familia" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[<img alt="mami_oscar.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/mami_oscar.jpg" width="640" height="476" />

“Mami” ya no está. “Mami” era como la llamábamos con mis hermanos, con mi hermana o incluso con mi padre, al menos cuando él estaba con “los niñitos”. En realidad, a veces la llamábamos simplemente “Maa”... A ella, en otros lados la llamaban “Blanca”, “Buchi” (su familia), “Margarita” (en varios de los centros de atención médica que visitó aquí en Cataluña), “profesora” (y tuvo muchísimos alumnos), “señora”...  sin embargo, creo que de todos estos “nombres” no hubo ninguno que la hiciera sentir como el de “mami” o el de “maaa”, mío o de mis hermanos. No es que no estuviera feliz con su tarea docente, siempre se sintió orgullosa de su carrera (aunque luego volviera a la universidad para estudiar el traductorado, carrera que terminó pero que nunca llegó a ejercer); tampoco que no se identificara como “Buchi”, porque quiso mucho a su familia o los amigos y amigas que eligió a lo largo de los años; pero lo que siempre quiso, lo que la alegró -y preocupó- hasta el final fue el orgullo y la responsabilidad que asumió con ese nombre, “Mami” o “Maaa”. Recuerdo como esos últimos días en el hospital, cuando por un rato se ausentaba alguno de nosotros, preguntaba “¿Dónde está ________?”.  Se preocupó por nosotros hasta el punto de olvidarse de ella misma. Sé que a ella la hubiera hecho sentir incómoda el que yo compartiera su “historia” con otros y en Internet, siempre fue una persona tímida, consciente de sí misma y a veces demasiado autoexigente... por eso fue humilde como pocas, daba mucho y no esperaba demasiado. Sin embargo quiero recordarla con otros y otras, con quienes lean estas líneas, a propósito o por casualidad. Me niego, no puedo olvidarla, y la escritura ayuda... ]]>
      <![CDATA[Sin embargo estas palabras no son su historia, son mis recuerdos o las emociones y los pensamientos que afloran al recordarla. Me cuesta articular, no sé muy bien cómo seguir... me falta mi madre para conversar y al hacerlo ayudarme a aclarar lo que quiero decir. Mami fue una interlocutora increíble, con una capacidad de escucha poco común. En ese sentido era buena terapeuta, y eso será algo que mis hermanos y mi hermana seguramente echarán de menos. No le gustaba mucho hablar de ella misma, aunque lo hiciera indirectamente, hablando de los que amó, de los que fueron parte de su vida: siempre le gustó contarnos las historias de la familia. Incluso aprendí las historias de la familia de mi padre de ella... que las había escuchado de mi abuela, su suegra. Cuando hablábamos, primero me contaba cómo estaba el resto de la familia, luego alguna persona cercana o conocida... y si todos en el entorno estaban bien, entonces ella daba la impresión de encontrarse satisfecha. Cuando hablaba de ella misma, nos contaba sus proyectos., y proyectos nunca le faltaron: idiomas, carreras, libros, piano, viajes, refacciones de la casa, etc. No llegó a cumplir todo lo que se propuso, pero eso se debe a que tenía tantos que seguramente habría tenido proyectos inconcluso si nos hubiera dejado en veinte o treinta años. Pero mi madre no era de quejarse, y las pocas veces que lo hacía, lo hacía con razón. Aún asì, siempre intentó ver las cosas positivas de la vida. Antes de la enfermedad, durante... siempre quiso enfocarse en lo bueno, en lo positivo. Estaba feliz de haber estudiado una segunda carrera, aún si le costó un gran esfuerzo, porque le dio la posibilidad de proyectarse individualmente más allá de la jubilación; fue capaz de sobrevivir a Avellaneda porque pensaba que tenía cerca el trabajo y que nosotros habíamos armado nuestra vida allí; estaba contenta porque mis hermanos hubieran emigrado, pensaba que así tendrían una mejor posibilidad de realizar sus -de ellos- sueños, incluso si dolía tenerlos lejos. Ni hablar de aquellas cosas que la hicieron muy feliz... tener una familia grande fue, sin dudas, una de las que más. Haber podido viajar finalmente a Europa en el 2005 fue otra, aunque muy distinta de la familiar y al mismo tiempo muy ligada a ella. Otras cosas que la hacían feliz: andar en bicicleta, comerse un yoghourt, tomarse un café y acompañarlo con unas galletitas, visitar una librería y comprarse alguna de las ofertas, ir al cine, nadar, leer, silbar, vernos divertirnos o escucharnos contarle nuestras historias, acompañarnos a algún sitio. Seguramente hay otras, pero estas son las que ahora recuerdo. Ah, el verano y caminar por Adrogué o La Plata, ir a la playa o a las sierras, o estudiar piano e idiomas han sido otras. También fue feliz dando clases, aunque probablemente hubiera preferido tener menos horas de materias.

Entre las imágenes que ahora evoco, veo a mi madre sonreír con los pies en el agua en los veranos que pasamos en la pileta (piscina) de Independiente; la veo llevándonos a un museo (el de Ciencias Naturales del Parque Centenario era uno de sus preferidos); la recuerdo colocándose los anteojos para leer las etiquetas de productos que encontró aquí en Barcelona; la siento acariciarme y animarme durante esos momentos en los que las cosas se me hicieron difíciles; la veo recostada en la cama durante alguna siesta o yéndose cansada a dormir durante los años en los que además de hacer las mil y una cosa que hacía en casa, trabajó, estudió y además se hizo el tiempo para ser nuestra madre; la veo llegar a casa -la de Ameghino- en la bicicleta verde, después de haber hecho las compras, con las cincuenta bolsas que traía colgando del manubrio o del canasto trasero; la recuerdo acompañando a mis hermanos al club, a gimnasia, al médico, a alguna de las actividades que todos nosotros hemos hecho; en fin, la veo en tantas cosas que siento, pienso, imagino, que me cuesta creer que ya no estará con nosotros. 

Mami sabía escuchar, tal vez por eso cuando hablaba decía cosas que valía la pena recordar o que simplemente resultaron inolvidables. Entre otras nunca olvidaré las siguientes (que aquí, en el recuerdo, parafraseo): “Si aceptás que Dios existe, entonces tenés que actuar con coherencia y vivir tu vida para él”; “Cuando se te pase hablamos” (eso que se me tenía que “pasar” era mi conversión al cristianismo); “Los padres vivimos para nuestros hijos y jamás les pediremos que nos devuelvan lo que les dimos, les tocará a ustedes dárselo a sus hijos”; “Here and now boys” (cita del texto <em>Island</em> de Huxley ); “La mayoría de la gente vive demasiado pendiente de lo material, incluso los que se describen como espirituales”; “Las fotos no son necesarias, las imágenes las guardamos dentro nuestro”. 

Entre mis recuerdos más valiosos están los de mi infancia, cuando nos dormía contándonos un cuento (y cómo me gustaba que nos leyera cuentos... nos hacía las voces de los personajes, y los imaginábamos allí entre nosotros), o cuando nos “invitaba” a terminar el juego para bañarnos y comer, barriendo todo hacia uno de los lados de la habitación para luego separar la tierra de los juguetes y tirar estos en su respectivo cajón. También recuerdo las veces en las que, durmiendo la siesta, conseguíamos “su” permiso para salir o para hacer las cosas que sabíamos que despierta no nos dejaría: en voz bien baja, mientras dormitaba, le decíamos “maahh, ¿podemos...?”, a lo que respondía “¿mh? Bueno...”. También recuerdo el día que nos dijo que tendríamos “otro” hermanito/a. Nos reunió a los cinco y lo anunció. Tuvo que aguantarse que la amenazara con mi partida si osaba quedar embarazada una vez más. Pero ¡cómo disfrutó la llegada de la “nena”!, ¡cómo la disfrutamos todos nosotros! También recuerdo cuando la hacíamos enojar o cuando salía a buscarnos y comenzaba a gritar cada uno de nuestros nombres. Cuántas veces quiso llamar a alguno de nosotros nombrando antes el comienzo de los nombres de todos los demás... “Lisan, Pab, Ser... ¡Oscar, adentro!”. Tantos recuerdos... tantas miradas, gestos, abrazos, palabras... tantos que sólo puedo agradecer al cielo por mi madre.

Hay muchas otras cosas que quisiera decir para pintar de alguna manera un cuadro que me permita mantenerla entre nosotros. Obviamente no puedo. No importa cuántas fotos o videos incluyamos, cuantas palabras procuremos... Mami es irreproducible, única, y la vamos a extrañar muchísimo. 

Mami se ha ido, pero sigue con nosotros, nos ha dejado un poquito de ella a cada uno, y un poquito de ella ya es mucho. Sigue presente en las miradas, en las manos, en las voces y en los gestos de mi hermana y mis hermanos, en el amor que nos reúne y nos mantiene, y en la esperanza que me mueve, que sabe/cree que este no ha sido el final, que sabe que la veremos en nuestros hijos e hijas, que espera y cree volver a verla por la esperanza de la resurrección... 


Blanca Margarita Casazza, 30/09/1945 – 03/06/2008.]]>
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   <title>¿Una teología del fracaso?</title>
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   <published>2008-04-04T02:00:36Z</published>
   <updated>2008-04-03T23:34:41Z</updated>
   
   <summary>All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better. [“Todo lo de antes. Nada más nunca. Siempre intentando. Siempre fracasando. No importa. Intentar de nuevo. Fracasar de nuevo. Fracasar mejor”.] Samuel...</summary>
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      <name>Oscar</name>
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      <category term="Teología" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   <category term="6" label="Fracaso" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
   <category term="4" label="Teología" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
   <category term="2" label="Teología del Fracaso" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#tag" />
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.avellaneda.com/oscar/">
      <![CDATA[<blockquote>All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better. 
[“Todo lo de antes. Nada más nunca. Siempre intentando. Siempre fracasando. No importa. Intentar de nuevo. Fracasar de nuevo. Fracasar mejor”.]

Samuel Beckett, "Worstword Ho"  </blockquote>

Desde hace un tiempo vengo pensando en torno (y pensar es “girar” de algún modo, dar vueltas) la idea de la iglesia como <em>intento de comunidad</em> o como la <em>comunidad del intento</em>(1) . El mantenerse en la “intención” (o el tender hacia o estar en-tendencia) de la iglesia implicaría la imposibilidad de “obtenerla”, de lograr asir definitivamente aquello hacia lo cual se tiende. De alguna manera se trata de un estar siempre en tensión (en este caso “tensión”, aunque suena parecido, no tiene relación alguna con intención: “parecido no es lo mismo, caballero”), de no descansar porque la tarea es infinita… Claro, no nos gusta la incertidumbre de la búsqueda, nosotros también nos hemos aliviado con la mujer, con el pastor y con el padre: buscar, se trate de monedas, ovejas o hijos, incluso cuando uno podría apoyarse en la tranquilidad de las noventa y nueve o de los mayores, nunca nos es grato. Así las cosas no pasa demasiado tiempo hasta que sometemos nuestra búsqueda —y por tanto nuestra angustia— al arbitraje de los resultados y <em>salimos </em>del estado de peregrinos, de los que buscan sin pausa, de los que no tienen dónde reposar la cabeza, para pasar a descansar, mal o bien. ]]>
      <![CDATA[Eso es el <em>éxito</em>: “(Del lat. <em>exĭtus</em>, salida). 1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.  2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo. 3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.” (DRAE 22da edición). De las tres acepciones, dos corresponden al resultado o al término de algo. En eso consiste el éxito, no tanto en que sea bueno o malo sino en que se termina algo, y siempre será bueno terminar, incluso si no siempre se termina bien. Una teología del éxito es una teología del escape, de la salida, del fin de la fe (porque fe es siempre espera, certeza que es al tiempo incertidumbre y viceversa, una intención o un tender hacia lo que se espera en el modo del “todavía no”). Por eso es que, al preguntar “¿por qué nos cuesta tanto comprender (que tiene un sentido mucho más amplio que meramente “entender”) la iglesia como intento?” o “¿por qué nos hemos abandonado tan rápidamente a las recetas seguras y a los éxitos?” no nos cuesta tanto <em>intentar </em>una respuesta: Creo —intuyo—, que se debe a nuestra incapacidad para permanecer en la incertidumbre de la búsqueda; no somos capaces de continuar buscando porque lo infinito de la tarea, lo inalcanzable y muchas veces incluso irrepresentable de su prescripción (debemos buscarla, pero ni siquiera sabemos qué o cómo) nos excede, nos intranquiliza, nos mantiene en alerta y no nos deja descansar. 

Pensando en todo esto me crucé con la siguiente frase que cité al comienzo de esta entrada: “Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.” [“Siempre intentando. Siempre fracasando. No importa. Intentar de nuevo. Fracasar de nuevo. Fracasar mejor”.] No es éste el lugar para hablar de Samuel Beckett, tampoco podría decir demasiado. Sin embargo si creo que “fracasar” (<em>fail</em>) sí conlleva sentidos que quisiera explorar con el fin de proponer algo así como una “Teología del Fracaso”. No podré elaborar todo lo que quisiera aquí y ahora mismo, pero sí quisiera señalar algunos aspectos que harían posible comenzar a pensar en una tal teología: 

1.	“Fracasar” vendría del italiano <em>fracassare</em>, que al tiempo tendría su origen en el latín <em>quassare </em>(sacudir, agitar). En italiano quiere decir “romperse algo estrepitosamente”. María Moliner da como sentido antiguo de fracasar justamente ése: romper algo haciéndolo pedazos. Su uso en castellano remite en su origen fundamentalmente al naufragio de un barco (así lo indica María Moliner) al chocar con escollos. Su sentido actual es, según María Moliner, el siguiente: “No dar una cosa el resultado perseguido con ella: ‘Han fracasado las negociaciones’. / («en») No conseguir en cierta cosa el resultado pretendido: ‘Fracasó en su primer intento’. / («como») No tener éxito con cierta *actividad y tener que abandonarla: ‘Fracasó como cantante’. / No conseguir alguien en la vida la situación a que aspiraba. 

2.	Para que la intención se mantenga en-tendencia, la intención no puede tener “éxito”, no puede salir-se o dejar de buscar, y para eso no debe <em>encontrar</em>. Entendida así, <em>fracaso </em>(como el no conseguir el resultado… o no conseguir resultado “.” —punto) entraña sentidos necesarios para una teología… al menos para una teología cristiana… especialmente si se trata de no conseguir en la vida una situación a la que se aspiraba, sea porque se ha renunciado a ella, o porque se ha elegido “chocar estrepitosamente naufragando”. El sentido paradójico de muchos textos evangélicos seguramente permitiría interpretar el seguimiento cristiano como un fracaso en términos de resultados egoístas… 

3.	Una teología del fracaso es, además, contracultural y vitalmente relacionada con las situaciones reales de millones de personas: en una sociedad que ensalza los resultados y las salidas, romper con el ciclo de la economía restringida en virtud de un fracaso (o de una no-producción) nos presentaría la posibilidad de dar un salto y ubicarnos en una economía general del derroche, de la pérdida y por tanto  del don y de la gracia. En la economía restringida del cálculo el comercio ocupa el aspecto fundamental que rige las relaciones de la totalidad y de sus partes… el éxito (el cierre de la operación de intercambio, el premio por haber participado, etc.) es su manifestación. En la economía general el don o el derroche son los aspectos definitorios, el fracaso (no dar una cosa el resultado perseguido con ella) es inevitable: ¿qué puede obtenerse con una tarea de antemano imposible, a saber, la de constituir la comunidad? 


Estas son sólo algunas de las cuestiones que habría que tener en cuenta. Podría agregar la relación entre el lenguaje sobre Dios y el fracaso (o el fracaso necesario de toda representación / concepto / imagen de Dios); el fracaso de Dios con los seres humanos; el fracaso de los seres humanos con Dios; tantos otros fracasos, humanos y divinos. 

Pero habrá que seguir pensando, habrá que seguir fracasando, habrá que intentar otra vez y fracasar aún mejor. 

Habrá… habrá que dejar aquí y seguir en otro momento. 

Hasta el fracaso siempre…

Oscar

(1) Pueden ver mi <a href="http://www.avellaneda.com/oscar/2008/03/sobre_la_iglesia.html">entrada sobre la iglesia</a> o la <a href="http://www.ateneoteologico.org.es/mauriciolopez/index.php?option=com_content&task=view&id=15&Itemid=28">sección “comunidad” de la CAML</a>.]]>
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   <title>Del Así habló Zaratustra...</title>
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   <published>2008-03-20T00:36:18Z</published>
   <updated>2008-03-19T21:45:50Z</updated>
   
   <summary>Les dejo algunas frases que me crucé esta semana en mi re-lectura del texto nietzscheano. Acá van: El placer de ser rebaño es más antiguo que el placer de ser un yo: y mientras la buena conciencia se llame rebaño,...</summary>
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      <![CDATA[Les dejo algunas frases que me crucé esta semana en mi re-lectura del texto nietzscheano. Acá van:

<blockquote>El placer de ser rebaño es más antiguo que el placer de ser un yo: y mientras la buena conciencia se llame rebaño, sólo la mala conciencia dice: yo.</blockquote>
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      <![CDATA[------------------------

<blockquote>Mucho pueblo enfermo ha habido siempre entre quienes poetizan y tienen la manía de los dioses; odian con furia al hombre del conocimiento y a aquella virtud, la más joven de todas, que se llama: honestidad.
Vuelven siempre la vista hacia tiempos oscuros: entonces, ciertamente, ilusión y fe eran cosa distinta; el delirio de la razón era semejanza con Dios, y la duda era pecado.
Demasiado bien conozco a estos hombres semejantes a Dios: quieren que se crea en ellos, y que la duda sea pecado. Demasiado bien sé igualmente qué es aquello en lo que más creen ellos mismos.
En verdad, no en trasmundos ni en gotas de sangre redentora: sino que es en el cuerpo en lo que más creen, y su propio cuerpo es para ellos su cosa en sí.</blockquote>

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<blockquote>Hermanos míos, yo no os aconsejo el amor al prójimo: yo os aconsejo el amor al lejano.</blockquote>
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   <title>Sobre la iglesia</title>
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   <published>2008-03-19T23:57:48Z</published>
   <updated>2008-03-20T20:33:44Z</updated>
   
   <summary>Hace poco me pidieron que contara un poco qué pensaba sobre la iglesia y la teología, cuáles eran mis sueños con respecto a estas dos &quot;ideas&quot;, bueno, acá les dejo, adaptado, mi intento de respuesta. Espero comentarios....</summary>
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      Hace poco me pidieron que contara un poco qué pensaba sobre la iglesia y la teología, cuáles eran mis sueños con respecto a estas dos &quot;ideas&quot;, bueno, acá les dejo, adaptado, mi intento de respuesta. 

Espero comentarios.
      <![CDATA[En primer lugar quería decir, en muy pocas palabras, cómo sueño la iglesia. La palabra que mejo define mi comprensión de la iglesia es la de “intento de comunidad”. En ese sentido, la iglesia es un intento, un “tender hacia”, algo a alcanzar pero no alcanzado aún, no al menos en su plenitud, plenitud que, por otro lado, agotaría la intención/intento. En un sentido es lo que se quiere decir cuando se afirma <em>Ecclesia semper reformata, semper reformanda</em>. Creer haber llegado es la peor de las distancias, la que no se reconoce... En cuanto a la idea de comunidad, no la entiendo como esa entidad cerrada sobre el “nosotros” originario en la que muchas veces los procesos de exclusión tienen preeminencia sobre los de inclusión y en la que rasgos particulares se vuelven criterios de (no) pertenencia. Prefiero entender la comunidad como carga compartida, como tarea y responsabilidad por el/la otra/o, pero al mismo como don, como acontecimiento, como aquello que trasciende la voluntad fundadora o apropiadora de unos sobre otros. Si es don o acontecimiento, la comunidad no pertenece a nadie ni nadie le pertenece. “Pasa”, en el sentido de algo que se da, que nos pasa, de lo que no somos dueños ni podemos evitar. Así, más que construir la iglesia, la iglesia es siempre buscada: pasa, acontece, y allí donde pasa y acontece hay que buscarla/encontrarla. No se pro-duce (no se la con-duce, no se la lleva), en todo caso se acerca uno a ella, se deja abrazar por ella, se aferra uno a ella y a sus cambios... se cambia con ella y por ella. No es por tanto visible en el sentido institucional o social del término, es más bien fenómeno, en el sentido de lo que se muestra, pero incluso más que fenómeno, epifanía. Sí, la buscamos, por eso es intento, pero no según un ideal ya conocido o preconcebido, sino como si se buscara algo sin saber muy bien qué, sin imagen con la que contrastar lo buscado: una intención que busca ser intuida... que sólo puede ser intuida. 

De otra forma: se trata de vivir la iglesia en los márgenes de lo que generalmente se llama iglesia. Descubrir la comunidad en los que no tienen comunidad. Abrir e incluir en lugar de cerrar y excluir. Esta comunidad de deberes infinitos hacia los otros y las otras abraza. Da y se da. Se encuentra. Se pierde. Aparece y desaparece, como un sueño; pero como sueño, si bien la imagen de esa iglesia es difusa, un tanto borrosa, como las imágenes de los sueños al despertar, no deja de ser buscada y encontrada: hay que aprender a ver/escuchar/tocar/oler. Hay que aprender a tender hacia Jesús (seguimiento) ¿Dónde está la iglesia? En el entre… entre las seguidoras de Jesús; entre los pobres y excluidos que reclaman justicia del cielo; entre nosotros; entre los gays y lesbianas cristianos; entre los pentecostales gitanos; entre los participantes de las comunidades de fe (y entre ellas); entre tantos otros lugares, algunos esperados, otros inesperados. La iglesia está en el entre, pero ese entre no es un lugar exacto, es acontecimiento y es nombre. La iglesia es el acontecimiento del Nombre, del nombre de Dios entre <em>nos-otros</em>, entre nosotros y los otros y las otras; la iglesia es el acontecimiento de Jesús "entre".

Y es allí en el “entre” donde reside la función de la teología como escritura. Al menos es una posibilidad que ella, al encontrarse <em>entre</em>, eche luz o muestre el acontecimiento de la iglesia, pero también que le indique su deber. Mejor dicho, ella tiene también un deber: asumir el deber y la responsabilidad compartida en la escritura misma, hacerse cargo y al mismo tiempo acontecer como logos humano, como intento, como búsqueda y expresión de la eclesialidad y su deber. La teología es también intento de comunidad, es comunicación, es lazos y acontecimiento. Es también sueño e imagen borrosa de un sueño y de muchos. Su enseñanza y ejercicio es también eclesialidad, en el entre del diálogo se produce el logos, acontece el logos.... se muestra y se esconde Dios mismo.
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   <title>Pasó ya mucho tiempo desde la última vez... aquí estamos.</title>
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   <published>2008-03-19T23:54:41Z</published>
   <updated>2008-03-20T07:14:24Z</updated>
   
   <summary>Sí, otra vez lo mismo, mucho tiempo sin aparecer. Sé que la razón suele ser &quot;falta de tiempo&quot;, pero también sé que tiempo para escribir hay, lo que a veces falta es la voluntad de exponerse, de mostrarse con ciertos...</summary>
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      Sí, otra vez lo mismo, mucho tiempo sin aparecer. Sé que la razón suele ser &quot;falta de tiempo&quot;, pero también sé que tiempo para escribir hay, lo que a veces falta es la voluntad de exponerse, de mostrarse con ciertos estados de ánimo, de dar señales de estar de un cierto modo. Es justamente eso lo que motiva la escritura o la retiene, lo que desea salir o quedarse, si es que hay algún lugar ahí fuera o aquí dentro. Hace ya mucho que no escribo, pero no porque no quiera o porque no tenga nada para decir, simplemente porque escribir es un esfuerzo y el ánimo no siempre acompaña. 
      Por otro lado, si ahora escribo, no es para &quot;ponerlos al día&quot;. De eso ya habrá (o faltará) oportunidad. No, lo que quiero es simplemente escribir, acostumbrarme al esfuerzo de decir, exponerme, dejar que mis errores, mis miedos y mi obsesión ya no me abrumen a la hora de escribir. Escribir es, y ello ya lo he dicho, un ejercicio terapéutico, pero ejercicio al fin. Por eso dejaré que este &quot;espacio&quot; cobre ese carácter, que me libere de mis pensamientos, o que los reúna, me da igual, pero que me ayude a superar mis miedos. Decirlo es ya todo un adelanto, enfrentarme con la tarea de escribir, incluso si (y sobretodo cuando) lo que voy a escribir es claramente inacabado, un balbuceo de ideas apenas, es lo que ahora espero &quot;lograr&quot;.Sí, darle finalmente a este blog su carácter de &quot;log&quot;, de registro, de cuaderno de ideas, de pensamientos casi aforísticos o simplemente inacabados, en proceso, lejos de convencer(me). 

Bueno, los dejo por ahora. Espero retomar el hábito de escribir para otros y que no quede en sólo un intento más... aunque pensándolo bien, ¿qué es un escrito sino el intento de realizar la escritura, una tendencia siempre interminable, una tarea infinita? Tal vez haya que (deba yo mismo) aprender a tomarla por lo que es: un intento. 

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   <title>Un anochecer... a tres cuadras de la casa</title>
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   <published>2007-11-22T04:27:22Z</published>
   <updated>2008-02-08T09:28:55Z</updated>
   
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      <![CDATA[<img alt="noviembre%20185_1_1.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/noviembre%20185_1_1.jpg" width="500" height="667" />
El anochecer desde casa... increíble gama de colores.

Hace mucho que no escribo, y mucho menos que les cuento cómo van las cosas. No sé muy bien por dónde empezar, tal vez ese sea el problema, y al quedarme con la pregunta sobre la dirección y el recorrido, el movimiento me ubica ya en otro lado, por lo que los cálculos, una vez hechos, vuelven a quedar desactualizados. No, no me voy a preocupar por lo que diga o deje de decir. En todo caso, todo decir es también un omitir, es la condición del decir mismo, del sentido para que sea posible. Intentaré tan sólo contar, de manera fragmentada, cómo van las cosas aquí y allí, entonces, ahora. 


<img alt="noviembre%20161_1_1.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/noviembre%20161_1_1.jpg" width="500" height="375" />
Hace frío, mucho más al anochecer... a un par de cuadras de casa así se me vio hace dos días.

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      <![CDATA[Pero cómo será más <em>entonces </em>que ahora, les dejo -por <em>ahora</em>- unas imágenes para que construyan lo omitido, para que con lo que se muestra armen ustedes la historia que quieran, la imaginen y me imaginen en ella. Será, sin dudas, mucho más participativo, y tal vez sea, quién sabe, mucho mejor. 


<img alt="noviembre%20130_1_1.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/noviembre%20130_1_1.jpg" width="500" height="375" />
Más del anochecer visto desde muy cerca de casa... ahora en el tono de los rojos. 


<img alt="noviembre%20167_1_1.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/noviembre%20167_1_1.jpg" width="500" height="375" />
Yo otra vez...


<img alt="noviembre%20160_1_1.jpg" src="http://www.avellaneda.com/oscar/noviembre%20160_1_1.jpg" width="500" height="667" />
Yo otra vez (más).



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